SILVIA DABUL


Silvia Dabul nació en Mendoza, se graduó como Licenciada en Piano en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. Vive en Buenos Aires y es invitada regularmente a los principales ciclos y salas del país. Se ha presentado también en Uruguay, Paraguay, Sudáfrica, Francia y Alemania. Grabó dos CD con música para dos pianos y piano a cuatro manos (Clásica), la obra completa de Kim Helweg para dos pianos y percusión (Focus Recording), Parajes (IRCO), canciones de compositores argentinos sobre textos de su autoría y Mélanges (l´Empreinte digitale, francia). Trabaja como profesora de piano en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla.

Como poeta, publicó Lo que se nombra (Ediciones en Danza 2006), Cultivo de especias (Ediciones en Danza 2011). Ha sido incluida en diversas antologías.

Es autora del Diario del Otro Lado, publicación digital in progress de 20 cuadernos de sueños registrados desde 2012.


29.7.12

El iris salvaje



Al final de mi sufrimiento
había una puerta.


Escucha: recuerdo
eso que llamas muerte.


Sobre la cabeza, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Después nada. Un sol débil
temblando sobre la superficie seca.


Es terrible sobrevivir
como conciencia
enterrada en tierra oscura.


Luego todo acaba: eso que temes, ser
un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que se tomaba
por pájaros se lanza sobre los arbustos.


Tú que no recuerdas
el pasaje desde el otro mundo,
te digo que podría hablar de nuevo,
lo que vuelve del olvido vuelve
para encontrar una voz:


del centro de mi vida brotó
una gran fuente, profundas
sombras azules sobre azules aguas de mar.


Louise Glück
(Versión propia)

27.7.12

Krishnamurti: El principio de la meditación



Extractos de la conferencia, Brockwood 1978


Todo lo que hemos hecho, ir a la Luna y plantar una bandera absurda, bajar a las profundidades del mar y vivir allí, ha sido creado por el pensamiento. El pensamiento es responsable de toda la inmensa tecnología y su complicada maquinaria. Es también responsable de todas las guerras. Esto es algo obvio, ni siquiera hace falta cuestionarlo. 

Es el pensamiento el que ha creado la estructura psicológica del "yo". Ese "yo" no es sagrado, no es algo divino, solo es pensamiento acumulando ansiedades, temores, placeres, sufrimientos, pesares, apegos, miedo a la muerte. El pensamiento ha acumulado todo esto, todo lo que constituye el yo y su conciencia. Pregunto: ¿Podemos avanzar desde allí?

El hombre siempre busca poder, ¿verdad?, los políticos, los sacerdotes, el hombre y la mujer común quieren controlar, dominar, poseer. Esta es la historia de la estupidez del hombre, aunque la llame patriotismo, o religiosidad. Ahora nos preguntamos ¿es posible vivir sin ningún sentido del poder? ¿Podríamos vivir en total anonimato y humildad? Puede que tengan un nombre, hayan escrito un libro, den charlas como lo hacemos nosotros, sean famosos, célebres, cualquier calificativo que quieran usar, detrás de eso no hay nada.

¿Puede uno vivir sin ningún sentido del poder? Como saben, hay una gran belleza en eso, en ser completamente anónimos mientras todo el mundo está buscando reconocimiento, poder, posición.
Entonces la siguiente pregunta es ¿puede el cerebro, que contiene millones y millones de años de pesado condicionamiento, cargado de todo aquello que el hombre ha acumulado durante siglos y, en consecuencia, actuando mecánicamente todo el tiempo; puede ese cerebro liberarse de lo conocido, puede ese cerebro nunca, nunca envejecer en el sentido físico?

El asunto es ver si este cerebro puede soltar su carga, liberarse y nunca deteriorarse...no digan sí o no: averíguenlo. Eso significa no registrar nada psicológicamente. Nunca registrar halagos, insultos, las diferentes formas de abuso, presiones, nada. Mantenerse por completo limpio, joven, lo que significa un cerebro que nunca es herido. Eso es inocencia. No conoce la miseria, el conflicto, la pena ni el dolor. Todo lo que queda registrado en el cerebro y en consecuencia lo hace limitado, viejo. Si no existe grabación psicológica alguna, el cerebro permanece en completo silencio, extraordinariamente vital.

Esto no es una esperanza ni un premio, o bien lo hacen y lo descubren, o solo aceptan las palabras y dicen "qué maravilloso debe ser eso", "cómo me gustaría experimentarlo", y pierden toda realidad. Mientras que si lo hacen lo descubrirán. Ese cerebro debido a esta percepción de la que hemos hablado, en la cual las células cerebrales sufren un cambio, ese cerebro deja de seguir aferrado a los recuerdos, deja de ser el almacén de una amplia colección de antigüedades.

¿Existe algo sagrado en la vida? ¿Algo que el pensamiento no haya tocado? Siendo lo sagrado aquello que es inmortal, eterno, desde la eternidad hasta la eternidad, aquello que no conoce ni principio ni fin y adviene cuando uno ha descartado todas las cosas que el pensamiento ha convertido en sagradas. 

Cuando todo eso se ha comprendido y abandonado por completo no hay sacerdote, no hay gurú, no hay discípulo. Entonces, en esa increíble cualidad del silencio puede ocurrir algo que el pensamiento no puede tocar, porque ese silencio no es creado por el pensamiento.

Nosotros decimos que el silencio psicológico solo puede suceder cuando no existe ningún registro en absoluto, cuando la mente permanece totalmente inmóvil. 

En ese silencio puede advenir el extraordinario sentido de algo inmensurable, indescriptible. Todo ese proceso, de principio a fin, es parte de la meditación. Eso es todo.

26.7.12

...

Mi alma es un vampiro grueso, granate, aterciopelado. Se
alimenta de muchas especies y de sólo una. Las busca en la
noche, la encuentra, y se la bebe, gota a gota, rubí por rubí.
Mi alma tiene miedo y tiene audacia. Es una muñeca grande,
con rizos, vestido celeste.
Un picaflor le trabaja el sexo.
Ella brama y llora.
Y el pájaro no se detiene.


Marosa di Giorgio

19.7.12

The elephant is slow to mate



El elefante, enorme bestia antigua,
demora en aparearse;
cuando encuentra una hembra, sin apuro
esperan


a que en sus vastos corazones tímidos
el sentimiento despierte lenta, lentamente,
mientras vagan por la ribera del río
y beben y pastorean


e irrumpen con la manada
a través del matorral del bosque,
y duermen en un silencio pleno y despiertan
juntos, sin palabras.


Tan de a poco su gran corazón ardiente
se llena de deseo,
que al fin, a escondidas, las enormes bestias se aparean
ocultando su fuego.


Los animales más viejos y sabios
saben cómo esperar
la más solitaria de las fiestas
para el banquete completo.


No se arrebatan, no se precipitan;
su vasta sangre
se mueve como las mareas, cerca, más cerca
hasta tocarse anegados.


D. H. Lawrence
(versión propia)

16.7.12

....

Es tiempo de hablar de rosas y granadas
y del océano donde las perlas están hechas de lenguaje y visión
y de las escalas invisibles
que son diferentes para cada persona
y llevan al lugar infinito
donde los árboles murmuran entre sí.

Rumi
(1207-1273)

14.7.12

Juanele

Para que los hombres no tengan vergüenza de la belleza de las flores,
para que las cosas sean ellas mismas: formas sensibles o profundas
de la unidad o espejos de nuestro esfuerzo
por penetrar en el mundo
con el semblante emocionado y pasajero de nuestros sueños,
o la armonía de nuestra paz en la soledad de nuestro pensamiento,
para que podamos mirar y tocar sin pudor
las flores, sí, todas las flores,
y seamos iguales a nosotros mismos en la hermandad delicada,
para que las cosas no sean mercancías,
y se abra como una flor toda la nobleza del hombre:
iremos todos a nuestro extremo límite,
nos perderemos en la hora del don con la sonrisa
anónima y segura de una simiente en la noche de la tierra.


Juan L. Ortiz
La rama hacia el este (1940)


Gracias Flor por recordármelo...

10.7.12

......

en algún lugar en el que nunca estuve, felizmente, más allá
de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me abarcan
o que no puedo tocar porque están demasiado próximas


tu más leve mirada me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado como un puño,
siempre me abres pétalo por pétalo como la primavera abre
(con toque diestro, misterioso) su primera rosa


o si desearas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos hermosa, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por todas partes;


nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos
rendidos a la muerte y eternidad con cada respiración


(ignoro tu destreza para cerrar 
y abrir; es solo que algo en mí comprende
la voz de tus ojos más honda que todas las rosas)


nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas



e.e. cummings
(versión propia y remixada)