SILVIA DABUL

Silvia Dabul nació en Mendoza, se graduó como Licenciada en Piano en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. Vive en Buenos Aires y es invitada regularmente a los principales ciclos y salas del país. Se ha presentado también en Uruguay, Paraguay, Sudáfrica, Francia y Alemania. Grabó dos CD con música para dos pianos y piano a cuatro manos (Clásica), la obra completa de Kim Helweg para dos pianos y percusión (Focus Recording), Parajes (IRCO), canciones de compositores argentinos sobre textos de su autoría y Mélanges (l´Empreinte digitale, francia). Trabaja como profesora de piano en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla.

Como poeta, publicó Lo que se nombra (Ediciones en Danza 2006), Cultivo de especias (Ediciones en Danza 2011). Ha sido incluida en diversas antologías.

Es autora del Diario del Otro Lado, publicación digital in progress de 20 cuadernos de sueños registrados desde 2012.

22.3.07

Un poema de "Cecilia" de Gamoneda


Yo estaré en tu pensamiento, no seré más que una sombra imprecisa;

habré existido en un instante en que la alegría y la piedad ardían en tus ojos.

Pero también quiero permanecer desconocido en ti.

Desconocido. Siempre envuelto en tu felicidad.

Tú distraída en tu luz y yo apenas viviente en ella, y así, imperceptiblemente amado,
esperar la desaparición.

Aunque quizá estamos ya separados por un cabello de sombra y cada uno está
en su propia luz

y la mía es la que tú vas abandonando.



De Cecilia de Antonio Gamoneda

(Cecilia es la única nieta de Gamoneda, el libro es del 2004)

15.3.07

8.3.07

De amor II o Penderecki por Ann Sophie



Fragmento final del Concierto para violín n° 2 Metamorphosen de Krzysztof Penderecki (la obra es de 1995)

Anne-Sophie Mutter: violín
Mitteldeutschen Rundfunks Symphony Orchestra
Mariss Janson:
director

En Youtube está completo, qué pareja...

2.3.07

La sordita

Mi tía Mariem es sorda. Completamente sorda. Flota en un globo gordo y blando ajena a toda vibración. Ve películas en inglés, pero lee los labios en español. Imagino que para ella soy un bicho ridículo que ha dedicado la mayor parte de su vida a la tonta ocupación de repetir una danza dactilar obsesiva.
Mi tía se siente protagonista de una saga muda, y está orgullosa. Nos llevamos bien, aunque algunas veces me incomoda percibir en su mirada un dejo de compasión.
Afirman algunos que el nombre determina. Nunca creí demasiado en este tipo de sentencias, pero hoy recordé mi segundo nombre, el del incordio, el que se evita, y me di cuenta que me llamo Mariem, como la tía hipoacúsica.

Hoy descubrí que mi tendencia a la sordera no es solo vocación.