SILVIA DABUL


Silvia Dabul nació en Mendoza, se graduó como Licenciada en Piano en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. Vive en Buenos Aires y es invitada regularmente a los principales ciclos y salas del país. Se ha presentado también en Uruguay, Paraguay, Sudáfrica, Francia y Alemania. Grabó dos CD con música para dos pianos y piano a cuatro manos (Clásica), la obra completa de Kim Helweg para dos pianos y percusión (Focus Recording), Parajes (IRCO), canciones de compositores argentinos sobre textos de su autoría y Mélanges (l´Empreinte digitale, francia). Trabaja como profesora de piano en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla.

Como poeta, publicó Lo que se nombra (Ediciones en Danza 2006), Cultivo de especias (Ediciones en Danza 2011). Ha sido incluida en diversas antologías.

Es autora del Diario del Otro Lado, publicación digital in progress de 20 cuadernos de sueños registrados desde 2012.


30.6.08

Fin de análisis XI

Hacer silencio como quien apaga la vibración de una cuerda con la palma. Romperlo después en mil pedazos. Quizás todo lo que el agua espera del río es que la deje de una vez salirse de su cauce.

27.6.08

Sólo lenguaje

Dios le debe todo a Bach. Sin Bach, Dios sería un personaje de tercera clase. La música de Bach es la única razón para pensar que el Universo no es un desastre. Con Bach todo es profundo, real, nada es fingido. Nos inspira sentimientos que no nos puede dar la literatura, porque Bach no tiene nada que ver con el lenguaje. Sin Bach yo sería un perfecto nihilista. Emile Cioran

Sin embargo desde lo estrictamente musical podría decirse que la música de Bach es puro lenguaje, y sólo lenguaje. Sobre ésta y otras cuestiones que hacen a la ejecución de Johann Sebastian en el piano moderno (ediciones, notación, dinámica, adornos, articulación, velocidades, uso del pedal) vamos a trabajar junto a estudiantes avanzados y egresados en una clase especial organizada por la DGEART (Dirección General de Educación Artística del gobierno de la Ciudad ) dentro del ciclo de Clases Magistrales.

La cita es mañana sábado 28 de 10 a 13. 30 en Gallo 238, segundo piso, Aula 13. Quien quiera venir a escuchar, está invitado. Habrá partitas, preludios, fugas, tocattas y café.

20.6.08

Fin de análisis X

Blanco sobre blanco. Una mano de cal para tapar las manchas. ¿Quién atrapará la sortija en la próxima vuelta? Mientras giro y giro, mis padres descansan inertes bajo la sombra de un plátano. Llevan algo redondo brillante en las manos blancas. Desarrollan una extraña habilidad de acróbatas y delincuentes. Me entrego a la dialéctica de la montaña rusa. Blanco sobre blanco. Cultivo para siempre la religión de lo flexible.

1.6.08

Señora Gruss

La fornicación es un pájaro lúgubre

......................................La fornicación es un pájaro lúgubre
......................................(Abelardo Castillo)

Escucha cómo cae la lluvia,
como si no hubiera amor ahí
ni luz, nada más líquido, más sonoro,
como si sólo eso quedara,
sin amor sin tiempo
sólo mi mano que cierra casi todo,
tus párpados como a un muerto,
y de a una cada mano tuya,
agua en los párpados, yéndose de cada mano
como se va de una piedra o de un bosque,
sin apuro cae,
sin malicia, inunda lo que no debería,
escucha cómo cae
solamente,
como si nadie viviera ni me tocara ahora
o nunca me tocara
salvo lluvia
cayendo en mí,


como si la fornicación fuese congoja pura,
un pájaro lúgubre, no otra cosa,
escucha, escucha cómo cae
mi cabeza en el magma
de tu axila,
sin amor, sin tiempo,
disonancia,
como si esto o lo otro
o lo de más allá
acabara siendo lluvia,
sueño de agua que adormece,
algo de placidez
o de borrasca,
como un náufrago que espera no la isla
sino la nada, como si no hubiera tiempo, amor,
y un pájaro lúgubre gritara la desesperación del mundo
como lluvia sobre un techo de zinc,
y fuera eso, lluvia que cae sobre un techo de zinc,
el mundo sin necesidad,
como un pájaro que pierde el vuelo y cae
extenuado, apenado de sí mismo,
sostuvo el cielo allá arriba
entre las alas, y ahora, no pienses,
escucha,
no, así no, por qué así, escucha,
escucha cómo cae la lluvia
.
.
Irene Gruss