SILVIA DABUL


Silvia Dabul nació en Mendoza, se graduó como Licenciada en Piano en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. Vive en Buenos Aires y es invitada regularmente a los principales ciclos y salas del país. Se ha presentado también en Uruguay, Paraguay, Sudáfrica, Francia y Alemania. Grabó dos CD con música para dos pianos y piano a cuatro manos (Clásica), la obra completa de Kim Helweg para dos pianos y percusión (Focus Recording), Parajes (IRCO), canciones de compositores argentinos sobre textos de su autoría y Mélanges (l´Empreinte digitale, francia). Trabaja como profesora de piano en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla.

Como poeta, publicó Lo que se nombra (Ediciones en Danza 2006), Cultivo de especias (Ediciones en Danza 2011). Ha sido incluida en diversas antologías.

Es autora del Diario del Otro Lado, publicación digital in progress de 20 cuadernos de sueños registrados desde 2012.


20.11.10

De la complexión del alma

La partícula antimaterial no es cortada en pedazos por ningún arma, ni es quemada por el fuego, ni la moja el agua, ni se marchita ni se seca, ni se evapora en el aire. Es indivisible, no inflamable e insoluble. Debido a que es eterna, puede entrar y salir de cualquier tipo de cuerpo. Siendo constante por constitución, sus cualidades son siempre fijas. Es inexplicable, debido a que es contraria a todas las cualidades materiales. Es algo inconcebible para el cerebro ordinario. Es inmutable. Por lo tanto, nadie debe lamentarse jamás por lo que es un eterno principio antimaterial.

Baghavad Gita
Cap 2.23-25

13.11.10

El sueño de la razón produce monstruos

¿El sentido es causa o sensación? Si los órganos sensoriales se anulan o introvierten aparece otro sentido, tal vez el único que otorga una dimensión plena a ese conocimiento que llamamos intuición. El sentido oculto de las cosas no como argumento sino como revelación amorosa. Porque los niños y los animales saben y no necesitan herramientas de confirmación. Simplemente sienten y en consecuencia actúan. Cuando el pensamiento invade territorios que no le pertenecen se vuelve dañino. Confunde, molesta, ensucia. La polución mental es, de todas las sustancias adictivas, la más tóxica.