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El círculo inexistente

El presente proviene del pasado y el futuro del presente. Todo se vuelve uno gracias a esa continuidad. El tiempo es como un círculo cuyos puntos están tan unidos que es imposible determinar dónde empieza y dónde acaba, pues todos los puntos se preceden y se siguen eternamente. Existe, sin embargo, una visión aún más profunda. El pasado ha quedado atrás y ya no existe. El futuro no es nada pues aún no ha llegado. Ni siquiera el presente dura, así que ¿cómo podemos decir que exista si no permanece quieto ni un momento? El Asclepius , diálogo entre Hermes y su hijo.

A Bao A Qu

Para contemplar el paisaje más maravilloso del mundo, hay que llegar al último piso de la Torre de Victoria, en Chitor. Hay ahí una terraza circular que permite dominar todo el horizonte. Una escalera de caracol lleva a la terraza, pero sólo se atreven a subir los no creyentes de la fábula, que dice así: En la escalera de la Torre de la Victoria, habita desde el principio del tiempo el A BAO A QU, sensible a los valores de las almas humanas. Vive en estado letárgico, en el primer escalón, y sólo goza de vida consciente cuando alguien sube la escalera. La vibración de la persona que se acerca le infunde vida, y una luz interior se insinúa en él. Al mismo tiempo, su cuerpo y su piel casi traslúcida empiezan a moverse. Cuando alguien asciende la escalera, El A BAO A QU se coloca en los talones del visitante y sube prendiéndose del borde de los escalones curvos y gastados por los pies de generaciones de peregrinos. En cada escalón se intensifica su color, su forma se perfecciona y la luz ...

Iraq y poesía

TESTAMENTO DE UN AGONIZANTE ¡Silencio! Silencio de los cementerios en vuestras tristes calles. Yo clamo, grito, me lamento y en el silencio oigo la solemne nieve esparcida en la sombra donde se repiten unos pasos solitarios cuyo eco se traga la ciudad, como si una bestia de hierro y piedra devorara la vida y no quedara vida desde la tarde hasta el día. ¿Dónde está Iraq? ¿Dónde está el sol de sus mañanas, transportado por un navío sobre el agua del Tigris o del Buwayb? ¿Dónde están los ecos de los cantos que palpitan cual alas de palomas sobre las espigas y las palmeras, acudiendo desde cada casa al aire libre, desde cada colina que cubren las flores de las llanuras? Si muero, patria, no tengo mayor deseo que una tumba en tus tristes cementerios, y si me salvo, no quiero de la vida más que una choza en tu campo. Por tus desiertos infinitos, para protegerte de las desgracias, yo daría las calles y los barrios de Londres. Tal vez muera mañana: el mal corta sin contemplaciones la cuerda qu...

Amelia

LEÓN No importa si la pálida mujer que en su torre escribe amontona palabras tibias. Cuando duerme de un rojo salto la arrebato y enciendo la llevo a su selva le infundo mi dinastía y la obligo a reinar, a avanzar segura y espléndida a apresar bravamente las palabras amantes o guerreras y a desdeñar las otras. de "Las Cacerías" Amelia Biagioni, Santa Fe 1916/2000

Un poema de Saer

Este es el poema que Adelina Flores va creando en el cuento "Sombras sobre vidrio esmerilado", y que no se lee sino por fragmentos intercalados en el relato y jamás completo. Sólo hay un verso que aceptaría dos posibilidades: "contra las formaciones del olvido" o "contra las diligencias del olvido"; me he inclinado por la primera, ya que Adelina evalúa dos veces la palabra formaciones y sólo una, diligencias. Veo una sombra sobre un vidrio. Veo algo que amé hecho sombra y proyectado sobre la transparencia del deseo como sobre un cristal esmerilado. En confusión, súbitamente, apenas, vi la explosión de un cuerpo y de su sombra, ahora el silencio teje cantilenas que duran más que el cuerpo y que la sombra. Ah, si un cuerpo nos diese aunque no dure cualquier señal oscura de sentido como un olor salvaje que perdure contra las formaciones del olvido, Y que por ese olor reconozcamos cuál es el sitio de la casa humana como reconocemos por los ...

Un poema de Darwish

Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenan para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quiere perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish es un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegue fácilmente ni esté dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas es revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su actual residencia entre Jordania y Cisjordania, aspira a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942. Más... NOS FALTA UN PRESENTE Partamos ta...

Gabriel Bocángel

Aquí una biografía escueta del poeta del Siglo de Oro y algunos poemas. Los dos sonetos que siguen no están en la red, el primero no tiene título y el segundo tiene uno increíblemente largo (eso de "morir procura amor" me recordó a Macedonio...) Huye del sol el sol, y se deshace la vida en manos de la propia vida; del tiempo que, a sus partos homicida, en mies de siglos las edades pace, nace la vida, y con la vida nace del cadáver la fábrica temida. ¿Qué teme pues el hombre en la partida, si vivo estriba en lo que muerto yace? Lo que pasó ya falta; lo futuro aún no se vive; lo que está presente no está, porque es su esencia el movimiento. Lo que se ignora es sólo lo seguro: este mundo, república de viento, que tiene por monarca un accidente. ---------------------------------------------------------------------- Fue asunto de un certamen, hecho en celebridad de una fiesta del Santísimo Sacramento, escribir un soneto que precisamente comenzase y acabase con estos dos versos qu...